Se me presento el error:
ORA-06413: Connection not open.
Al momento de instalar el toad 9 en una computadora con Windows 7 de 64 bits.
El problema consiste que como el Toad es una aplicación de 32 bits, el instalador sugiere el path:
C:\Program Files (x86)\Quest Software\Toad for Oracle\
Pero al ejecutar el Toad tiene problemas ya que la carpeta de instalación tiene parentesís "()", la solución fue desinstalarlo completamente y volverlo a instalar en una personalizada por ejemplo:
C:\Oracle\Quest\Toad
Enjoy!!!
miércoles 14 de septiembre de 2011
viernes 28 de mayo de 2010
Lluvia de arena en Guatemala
El día de ayer 27 de mayo 2010 al rededor de las 15:00 se sintió un pequeño temblor el cual fue diferente a todos los demás, la diferencia es que los demás se siente que la tierra se mese pero ese se sintió como que la tierra se hundía.
Luego a las 18:00 el volcán de pacaya el cuál se encuentra ubicado cerca de Amatitlán empezó a hacer erupción, se detuvo y como a los 40 minutos volvió a explotar lanzando lava, gases tóxicos, tierra y rocas candentes por todos lados matando a varias personas, entre ellos reporteros de prensa y socorristas. La erupción lanzo arena volcánica a varios kilómetros sobre la superficie de la tierra haciendo que se dispersara en un radio de al rededor 70 km.
En la noche estaba lloviendo pero esta lluvia venia acompañada de arena, les adjunto algunas fotografías que tome en el patio de mi casa donde se aprecia la cantidad de arena que cayo. Las fotografías que tome hacia el cielo muestran los fragmentos de tierra que van descendiendo.
miércoles 17 de junio de 2009
El regalo por los 15 años
El día que mi hija nació, la verdad es que no sentí gran alegría. Por que la decepción que sentía parecía, ser más grande que el gran acontecimiento que representa tener una hija. Yo quería un varón.
A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una estaba pálida y agotada y la otra radiante y dormilona.
En pocos meses me dejé cautivar por la sonrisa de mi Carmencita y por la infinita inocencia de su mira-da fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locura. Su carita, su sonrisita y su mirada no se apartaban ni por un instante de mis pensamientos, todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña, hacía planes sobre planes, todo sería para mi Carmencita.
Este relato lo contaba Randolf, el padre de Carmencita y yo también sentía gran afecto por la niña que era la razón más grande para vivir de Randolf, según decía el mismo.
Una tarde estaba mi familia y la de Randolf, haciendo una merienda a la orilla de un río cerca de casa y la niña entabló una conversación con su papá, todos escuchábamos:
Papi,... cuándo cumpla quince años ¿Cuál Será mi regalo?
Pero mi amor, si apenas tienes diez años, ¿No te parece que falta mucho para esa fecha?
Bueno papi,... tú siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto por aquí.
La conversación se alargaba y todos participamos de ella. Al caer el sol regresamos a nuestras casas.
Una mañana me encontré con Randolf enfrente del colegio donde estudiaba Carmencita que ya tenía catorce años. Randolf estaba muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro. Con gran orgullo me mostraba las calificaciones de Carmencita, eran notas impresionantes, ninguna bajaba de sobresaliente y la nota que habían escrito sus profesores era realmente conmovedora, ‘felicite al dichoso papá’.
Carmencita ocupaba la alegría de toda la familia, especialmente la de su papá.
Fue un Domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a Misa, cuando Carmencita tropezó con algo, eso creíamos todos y dio un traspié, su papá la agarró para que no se cayera... Ya en la iglesia, vimos como Carmencita fue cayendo lentamente sobre el banco y perdió el conocimiento.
La cogimos en brazos, mientras su papá buscaba un taxi para ir al hospital. Allí permaneció diez días y fue entonces cuando le informaron que su hija padecía una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero debían hacerle más pruebas para tener un diagnóstico seguro.
Los días iban pasando, Randolf renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de Carmencita, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él.
Una mañana Randolf se encontraba al lado de su hija, cuando ella le preguntó:
• ¿Voy a morir, no s cierto? ¿te lo han dicho los doctores?
o No mi amor...no vas a morir, Dios es tan grande que no permitirá que pierda lo que más he amado sobre este mundo, respondió el padre.
• ¿Van a algún lugar? ¿Pueden ver desde lo alto a su familia? ¿Sabes si pueden volver? preguntaba su hija.
o Bueno hija,... en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso, pero si yo muriera, no te dejaría sola, estando en el mas allá buscaría la manera de comunicarme contigo, incluso utilizaría el viento para venir a verte.
• ¿Al viento? ¿Y cómo lo harías?
o No tengo la menor idea hija, solo sé que si algún día muero, sentirás que estoy contigo, cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas.
Ese mismo día por la tarde, llamaron a Randolf, el asunto era grave, su hija estaba muriendo. Necesitaban un corazón, pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días más. ¡UN CORAZÓN! ¿Dónde hallar un corazón? ¡Un corazón! ¿Dónde Dios mío?
Ese mismo mes, Carmencita iba a cumplir sus quince años. Y fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, una esperanza iluminó los ojos de todos, las cosas iban a cambiar.
El Domingo por la tarde ya Carmencita estaba operada, todo salió como los médicos lo habían planea-do. ¡Éxito total! Sin embargo, Randolf todavía no había vuelto por el hospital y Carmencita lo extrañaba muchísimo, su mamá le decía que todo estaba muy bien y que su papa sería el que trabajaría para sostener la familia.
Carmencita permaneció en el hospital quince días más, los médicos querían que su corazón estuviera firme y fuerte. Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lágrimas le entregó una carta de su padre:
"Carmencita, hija de mi corazón: Cuando leas mi carta, ya debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la promesa que me hicieron los médicos que te operaron. No puedes imaginarte cuanto lamento no estar a tu lado en este instante. Cuando supe que ibas a morir, decidí dar respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenías diez añitos y a la cual no respondí. Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás haría por mi hija... Te regalo mi vida entera sin condición alguna, para que hagas con ella lo que quieras. ¡¡Vive hija!! ¡¡Te amo con todo mi corazón!! "
Carmencita estuvo llorando todo el día. Al día siguiente fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá; lloró como nadie lo ha hecho y susurró:
Papi,... ahora puedo comprender cuanto me amabas yo también te amaba y aunque nunca te lo dije, ahora comprendo la importancia de decir "Te quiero" y te pediría perdón por haber guardado silencio tantas veces.
En ese instante las copas de los árboles se mecieron suavemente, cayeron algunas hojas y florecillas, y una suave brisa rozó las mejillas de Carmencita, alzó la mirada al cielo, intentó secar las lagrimas de su rostro, se levantó y emprendió regreso a su hogar.
Por favor nunca dejes de decir "TE QUIERO". No sabes si será esa la última vez... cada día a cada instante expresa tu amor a las personas que amas.
A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una estaba pálida y agotada y la otra radiante y dormilona.
En pocos meses me dejé cautivar por la sonrisa de mi Carmencita y por la infinita inocencia de su mira-da fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locura. Su carita, su sonrisita y su mirada no se apartaban ni por un instante de mis pensamientos, todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña, hacía planes sobre planes, todo sería para mi Carmencita.
Este relato lo contaba Randolf, el padre de Carmencita y yo también sentía gran afecto por la niña que era la razón más grande para vivir de Randolf, según decía el mismo.
Una tarde estaba mi familia y la de Randolf, haciendo una merienda a la orilla de un río cerca de casa y la niña entabló una conversación con su papá, todos escuchábamos:
Papi,... cuándo cumpla quince años ¿Cuál Será mi regalo?
Pero mi amor, si apenas tienes diez años, ¿No te parece que falta mucho para esa fecha?
Bueno papi,... tú siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto por aquí.
La conversación se alargaba y todos participamos de ella. Al caer el sol regresamos a nuestras casas.
Una mañana me encontré con Randolf enfrente del colegio donde estudiaba Carmencita que ya tenía catorce años. Randolf estaba muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro. Con gran orgullo me mostraba las calificaciones de Carmencita, eran notas impresionantes, ninguna bajaba de sobresaliente y la nota que habían escrito sus profesores era realmente conmovedora, ‘felicite al dichoso papá’.
Carmencita ocupaba la alegría de toda la familia, especialmente la de su papá.
Fue un Domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a Misa, cuando Carmencita tropezó con algo, eso creíamos todos y dio un traspié, su papá la agarró para que no se cayera... Ya en la iglesia, vimos como Carmencita fue cayendo lentamente sobre el banco y perdió el conocimiento.
La cogimos en brazos, mientras su papá buscaba un taxi para ir al hospital. Allí permaneció diez días y fue entonces cuando le informaron que su hija padecía una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero debían hacerle más pruebas para tener un diagnóstico seguro.
Los días iban pasando, Randolf renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de Carmencita, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él.
Una mañana Randolf se encontraba al lado de su hija, cuando ella le preguntó:
• ¿Voy a morir, no s cierto? ¿te lo han dicho los doctores?
o No mi amor...no vas a morir, Dios es tan grande que no permitirá que pierda lo que más he amado sobre este mundo, respondió el padre.
• ¿Van a algún lugar? ¿Pueden ver desde lo alto a su familia? ¿Sabes si pueden volver? preguntaba su hija.
o Bueno hija,... en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso, pero si yo muriera, no te dejaría sola, estando en el mas allá buscaría la manera de comunicarme contigo, incluso utilizaría el viento para venir a verte.
• ¿Al viento? ¿Y cómo lo harías?
o No tengo la menor idea hija, solo sé que si algún día muero, sentirás que estoy contigo, cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas.
Ese mismo día por la tarde, llamaron a Randolf, el asunto era grave, su hija estaba muriendo. Necesitaban un corazón, pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días más. ¡UN CORAZÓN! ¿Dónde hallar un corazón? ¡Un corazón! ¿Dónde Dios mío?
Ese mismo mes, Carmencita iba a cumplir sus quince años. Y fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, una esperanza iluminó los ojos de todos, las cosas iban a cambiar.
El Domingo por la tarde ya Carmencita estaba operada, todo salió como los médicos lo habían planea-do. ¡Éxito total! Sin embargo, Randolf todavía no había vuelto por el hospital y Carmencita lo extrañaba muchísimo, su mamá le decía que todo estaba muy bien y que su papa sería el que trabajaría para sostener la familia.
Carmencita permaneció en el hospital quince días más, los médicos querían que su corazón estuviera firme y fuerte. Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lágrimas le entregó una carta de su padre:
"Carmencita, hija de mi corazón: Cuando leas mi carta, ya debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la promesa que me hicieron los médicos que te operaron. No puedes imaginarte cuanto lamento no estar a tu lado en este instante. Cuando supe que ibas a morir, decidí dar respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenías diez añitos y a la cual no respondí. Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás haría por mi hija... Te regalo mi vida entera sin condición alguna, para que hagas con ella lo que quieras. ¡¡Vive hija!! ¡¡Te amo con todo mi corazón!! "
Carmencita estuvo llorando todo el día. Al día siguiente fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá; lloró como nadie lo ha hecho y susurró:
Papi,... ahora puedo comprender cuanto me amabas yo también te amaba y aunque nunca te lo dije, ahora comprendo la importancia de decir "Te quiero" y te pediría perdón por haber guardado silencio tantas veces.
En ese instante las copas de los árboles se mecieron suavemente, cayeron algunas hojas y florecillas, y una suave brisa rozó las mejillas de Carmencita, alzó la mirada al cielo, intentó secar las lagrimas de su rostro, se levantó y emprendió regreso a su hogar.
Por favor nunca dejes de decir "TE QUIERO". No sabes si será esa la última vez... cada día a cada instante expresa tu amor a las personas que amas.
martes 3 de marzo de 2009
Rington ultra secreto
Bueno aquí les va un buen tip, este ringtone tiene varios niveles de edades y dependiendo de tu edad así es el ringtone que puedes escuchar, entre más joven puedes escuchar más niveles.
Esto es útil si quieres ponerle este ringtone a tu celular y que ni tus papas, maestros o jefes (por su edad) puedan escucharlo.
No me crees? pruébalo....
http://www.teenbuzz.org/
Esto es útil si quieres ponerle este ringtone a tu celular y que ni tus papas, maestros o jefes (por su edad) puedan escucharlo.
No me crees? pruébalo....
http://www.teenbuzz.org/
Visión de Microsoft para el año 2019
¿Alguien leo hace más de 10 años el libro de Bill Gates de Camino al Futuro? En resumen dicta los componentes y máquinas que usaríamos en el futuro y varios de ellos son los que usamos a diario. Ahora Microsoft nos presenta en este vídeo su visión para el año 2019.
Haz clic aquí para verlo.
Haz clic aquí para verlo.
Juego de adivinanza
Entra al sitio http://www.regiftable.com/regiftingrobinpopup.html en la primer pantalla te pide que pienses un número de 2 dígitos por ejemplo 25, luego réstale esos dos números (el 2 y el 5) al 25. 25-2-5=18, presiona siguiente, en la otra pantalla visualiza el número 18 y léelo, espera unos segundos y presiona siguiente y la computadora te adivinará que número pensaste.
jajaja... esta bueno, pruébalo.
jajaja... esta bueno, pruébalo.
Animales bebes
Hay personas que no les gusta los animales, otros que las aceptan y hay quienes las adoran. Bueno para todos los invito a visitar esta interesante galería de fotos de animales bebes.
http://www.babyanimalz.com/
Mi preferido es el tigrito pq tiene una cara muy chistosa, y el tuyo?
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Mi preferido es el tigrito pq tiene una cara muy chistosa, y el tuyo?
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